traje a medida

Traje bespoke de Porter & Harding

Hoy os mostraremos una pequeña parte del proceso de un traje bespoke. Además tendremos la suerte de compartir un espacio de preguntas con Iñigo Olaizola el autor del blog Classic Details.

primera prueba pantalónTenemos ante nosotros un traje bespoke de tres piezas, el tejido elegido es una lana 100% del Glenroyal de Porter&Harding de 435 g. En la primera prueba tenemos el tejido y la estructura interna que consta de una entretela entretiempo, plastrón y guatina. Además el pantalón lo hemos puesto de prueba, por lo que en su totalidad va hilvanado.  Sin olvidar el proceso del reentrado del cual hablaremos en profundidad más adelante.

primera prueba traje

En el caso que nos ocupa, la primera prueba de un traje bespoke es de una importancia primordial. Fijar el punto de aplomo de delantero y espalda, ancho de los costados y  los largos de chaqueta y manga.

El resto de detalles, bolsillos, tamaño de solapas o forma de caídas y  mangas se desarrollan en el afinado. Se ven más concretamente en la segunda y tercera prueba.

primera prueba bespoke

Encuentro con Iñigo:

Lucía: ¿Qué significa para ti la sastrería?
Iñigo: La sastrería para mí es un oficio maravilloso no suficientemente reconocido ni ponderado. A mí me permite poner de manifiesto mi personalidad. Las prendas que visto son producto de mi imaginación, reflejan mi manera de ser.

L: ¿Qué buscas en un traje a medida y en un sastre?
Tejido BespokeI: En un traje busco una pieza elaborada expresamente para mí, que me encaje y se adapte a las peculiaridades de mi fisonomía y saque partido a mis virtudes y corrija los defectos, en la medida de lo posible. En el sastre pretendo encontrar un cómplice que me ayude a desarrollar mi creatividad y que con su experiencia me proponga las soluciones técnicas y
estéticas que mejor se adapten a cada proyecto en función del uso que le vaya a dar.

L: ¿En qué piensas a la hora de elegir los tejidos para tus trajes bespoke?
I: Lo primero en la temporada para la que va destinado y lo segundo en que me guste. Estoy dispuesto a asumir que un tejido sea menos versátil si es algo que me atrae estéticamente. Afortunadamente tener suficientes trajes me permite elegir en función del gusto y no de la necesidad.

L: ¿Qué consejo le darías a una persona que no está muy inmersa en el mundo de la sastrería pero quisiera empezar?
I: Claramente que se fije unos objetivos a medio plazo. Un armario no se hace en un día. Ni teniendo un presupuesto ilimitado ya que los gusto evolucionan y necesitas tiempo para conocer lo que te gusta y te conviene. También es importante el uso que se va a dar a cada prenda en función del trabajo de cada uno. En líneas generales comenzar por un blazer que haga fondo de armario, unos pantalones básicos en franela gris o una sarga en beige. Seguir por un traje de dos o tres piezas en azul o gris con tejidos no muy complejos y de ahí en adelante ir disfrutando con cada prenda.

 

Chaleco de caza

El chaleco de caza: un chaleco muy especial

Una de las cosas que se dicen de las sastrerías y los sastres es que carecen de imaginación, ya que siempre se termina haciendo las mismas cosas, el 2 x 4. Esta es una afirmación que no sólo no comparto en absoluto, sino que además me produce un profundo malestar.

El post que les traigo hoy trata de una pieza que rompe con todos los esquemas. Una prenda especial, un tejido especial y un cliente especial y con mucho estilo e imaginación.

Cuando en repetidas ocasiones me preguntan “¿qué es lo que haces?” o “¿qué es lo que hace la sastrería?”, siempre respondo con la misma soltura: “Hacemos lo que usted pida, lo que quiera, necesite e imagine”

Eso es la sastrería: trasladar lo que el cliente está imaginando a una tela y que le guste.

caleco de caza muy especialHace unos días nos visitó un cliente que posiblemente sea una de las personas más elegantes que conozco. Cuando veo entrar a esta persona por la puerta de la Sastrería Serna sé que va a pedir algo especial y esto es siempre un estímulo añadido a mi trabajo. Porque deja de ser un “trabajo que hay que hacer” para convertirse en un proceso en el que el sastre coge la aguja y el tejido como si de un pincel y lienzo se tratara para empezar a crear . Eso es para mí gran parte de la sastrería.

Este caballero nos comentó que quería un chaleco diferente y elegante, algo  especial. Nos pidió que a su vez, fuese cómodo y que a la hora de practicar el deporte de caza, le permitiera usarlo con una camisa, jersey y, por último, el chaleco. Traducido a nuestro idioma, lo que necesitaba este hombre era una tela con cuerpo, más o menos pesada, que con temperaturas más frescas le abrigara pero sin resultar tan pesado como para incomodarle.

Hace unos meses le hicimos otro chaleco de caza distinto, con cuello Nerhu, del cual ya les hablé en el post que dedicamos expresamente a los diferentes tipos de los chalecos. En esta ocasión, volvió con la tela que le sobró en esta ocasión para hacerse uno más, y además quería otro chaleco pero con otra tela. La única diferencia entre uno y otro es que los bolsillos de pecho son diferentes. Aunque las fotografías muestran imágenes de los dos, nos centraremos solo en uno de ellos.

Un chaleco muy especial

Tela chaleco de cazaEn este caso hemos confiado en un especialista en este tipo de tejidos, con el que ya hemos trabajado, con cuerpo, lana 100%, áspera pero agradable. y con un muestrario más que amplio y colorido. Este fabricante, es poco conocido en nuestras tierras. Se trata de W.Bill, una casa que ha sido adquirida hace unos meses por la Harrisons Ltd.

Para el tipo de chaleco que queríamos hacer necesitábamos algo con dibujo, un cuadro ventana como mínimo, para darle ese toque que buscábamos. Finalmente el elegido fue un tejido con un tono verde suave, con unos cuadros formados por dos lineas llamativas en un tono rojizo y dos lineas mas finas de color negro, atravesado por una linea amarilla y cada dos de estas líneas una negra más tenue. Un tejido espectacular, incluso para una chaqueta o un traje de un carácter británico.

chaleco de caza especialEl chaleco de caza no es un chaleco cualquiera, ya que como se puede apreciar es más largo de lo habitual, casi como una chaqueta. Pero en este caso, el delantero va partido en tres piezas y, a su vez, la espalda lleva un vaciado en los costados (simulando el vaciado del chaqué).

El centro de la espalda lleva también un fuelle de tres centímetros hasta el talle, donde muere y queda tapado por un ceñidor de con dos ojales y botones de asta que nacen de cada costadillo. Para completarlo, la parte superior está compuesta por un canesú sin costuras.

La particularidad de este chaleco reside en  hacer casar todas estas lineas con todas las costuras. Si tejido hubiese sido liso sería más fácil de hacer pero por el contrario habría perdido toda la gracia que finalmente tiene. En esta imagen podemos hacer una comparativa de como queda un chaleco cuando todos los cuadros y los elementos del diseño del tejido casan y como quedaría el chaleco si no se hiciese este juego.

Todas las costuras están cargadas, ya que la prenda tiene una finalidad deportiva. El picado va a mano, a medio centímetro, el cual hemos preferido no hacerlo excesivamente pronunciado, ya que de hacerlo así, quizás estaría demasiado sobrecargado.

Para los bolsillos, el cliente quería una mezcla entre cartera y parche. Si os fijáis, los cortes del delantero están hechos expresamente para el bolsillo. Se aprovecha para simular una cartera con tapa, compuesta por una vista insertada en la pieza inferior de las dos piezas del delantero a casar, y esta a su vez sobrepuesto en la siguiente pieza superior del delantero.


Finalmente, hemos puesto cuatro ojales de seda en el delantero, con botones de asta, como comentábamos anteriormente.

Personalmente, me parece una pieza muy deportiva y característica. Sin duda, el dueño de este chaleco es una persona con mucho gusto y estilo, y desde mi punto de vista, es el cazador mas elegante. Estoy deseando verle entrar otra vez por la puerta de la Sastrería Serna.

Y a Uds., también les espero en el siguiente artículo.

Chaleco cruzado a medida

El Chaleco: Origen, tipos y consejos

Estimados lectores,

En este segundo artículo lo dedicaremos a una pieza que, aunque no se encuentra en su pleno apogeo, el uso del mismo demuestra un gran aprecio por la elegancia. Esta prenda es el chaleco.

Según la R.A.E. el chaleco es una prenda de vestir sin mangas, que cubre el tronco hasta la cintura.

ORIGEN DEL CHALECO

De origen persa, su uso se hizo universal gracias a Carlos II de Inglaterra, quién,  tras un viaje por Persia, incorporó el chaleco a la vestimenta más formal de la corte.

Esta pieza ha variado tanto en sus formas, como en sus nombres. Su denominación procede del turco Yelek, pero a Europa llegó como Yalíka. Posteriormente derivó al italiano Giulecco hasta llegar a su nombre actual.

Del mismo modo ha ido variando en sus formas y materiales, ya que en sus inicios era una prenda que disponía de mangas e incluso su largo era hasta las rodillas y los tejidos con los que se realizaban eran mucho más bastos.

Poco a poco fue evolucionando con la intención de que no abultase mucho y ganar en comodidad. Así perdió las mangas, se fue acortando y  entallando hasta llegar a tener el aspecto actual a finales del siglo XVIII.

Chaleco cruzadoUna vez hecho el recorrido histórico, y antes de seguir profundizando, aclararé que el buen resultado del chaleco depende en gran parte del pantalón. Para lucir un elegante chaleco es totalmente necesario que el pantalón tenga una altura de caja algo superior a lo habitual, para así poder hacer un chaleco corto. De esta manera, se consigue estilizar y alargar la figura de la persona que lo viste.

En el fatídico caso en el que un chaleco sea corto y a su vez la caja del pantalón también lo sea, lo que sucederá es que la camisa asomará en el hueco que queda entre las dos piezas, dando a entender un gran desconocimiento a la hora de vestir. Este es un ejemplo que, desgraciadamente, podemos ver en numerosas ocasiones por televisión.

Otro apunte que hay que tener en cuenta a la hora de vestir esta pieza es que el cinturón sobra en este conjunto. De usarlo ocurren las siguientes cosas:

· La hebilla del cinturón provocará un bulto nada estético justo debajo del chaleco.

· Un pantalón que se sostiene con un cinturón, tiende por lógica a ir descendiendo de la altura original debido a los movimientos que se van realizando a lo largo del día, por lo que sucederá lo que he comentado anteriormente, que se podrá ver la camisa por debajo del chaleco.

Por este motivo, yo aconsejo siempre, pero sobre todo en caso de vestir un chaleco, el uso de los tirantes.

VARIEDADES DE CHALECOS

Actualmente existen distintas variedades de chalecos. A continuación, expongo una pequeña muestra que hemos realizado recientemente en la Sastrería Serna:

Chaleco de una filaEl chaleco de una fila. 

Este es el chaleco más común, aunque también es, a su vez, el más formal donde los haya. Se dice “de una fila” porque posee una hilera de botones. Dependiendo de la altura a la que lo hagamos tendrá más o menos, en nuestro caso nosotros apostamos normalmente por cinco botones, ya que la línea de la caída es desde el esternón.

En la versión del traje de tres piezas, este chaleco posee, normalmente, cuatro carteras que son como el bolsillo de pecho de una americana. Las dos del bajo, un poco por encima  del talle, con una inclinación hacia delante, y las otras dos a la altura del pecho, son un poco más estrechas y cortas que las anteriores.

En la versión del chaquet, el chaleco tiene unas pocas variantes. En primer lugar se eliminan las carteras y pasan a llevar tan solo dos bolsillos de vivos, situados en el mismo lugar que las carteras grandes de la versión anterior. Y la otra variante de este modelo es el vivo de piqué blanco que lleva por toda la caída, hasta el pecho y que termina cruzándose con el vivo del otro delantero.

Este modelo, en caso de ser testigo, siempre será negro según dicta el protocolo, ya que se está dando fe del acto que concierne.

Los únicos que tienen la libertad de elegir entre una infinidad de colores son los novios o los padrinos. Personalmente, suelo apostar por un tono beige, puesto que permite numerosas opciones de combinación con la corbata a la vez que le proporciona mucha viveza al conjunto.  En este caso, también llevará dos vivos en los bolsillos al ser una prenda de etiqueta pero no llevará el vivo de piqué en el pecho.

Traje con chaleco cruzadoEl chaleco cruzado. 

A mi parecer, el chaleco cruzado es el más elegante, aunque a su vez, le da al conjunto un aire desenfadado.

En el caso de esta fotografía, en la cual se puede ver un traje beige, la opción de un chaleco cruzado le da un aire más sport. Hemos elegido la opción de hacer los bolsillos de vivos, aunque en la mayoría de los casos, cuando es un traje, se suelen hacer como un bolsillo de pecho.

En el caso de un chaquet, a diferencia del chaleco de una fila y dependiendo de la fisionomía del cliente, el hecho de usar un chaleco cruzado elevaría un escalón la elegancia del conjunto.

El chaleco cruzado es una pieza que favorece, sobre todo, a las personas con una fisionomía delgada, ya que para una persona gruesa, el cuadrado de esta pieza,  haría que aparentase ser más gruesa.

Chaleco-fantasia-225x300Chaleco de fantasía. 

Este chaleco siempre acompaña al frac o al smoking. En el caso del smoking se tiene la opción de llevarlo o no. De optar por no llevarlo, su lugar lo ocuparía el fajín,  según si se quiere dar un aire más o menos formal al conjunto.

En el caso de elegir llevar chaleco con smoking, tendría que ser del mismo color, por el contrario, en el caso de ser un chaleco para un frac, éste sería realizado de piqué blanco, exceptuando algunos casos como puede ser por ejemplo, el frac oficial de la Real Academia de la Lengua, donde éste pasa a ser como en el smoking del mismo género que el frac.
Tiene la particularidad de carecer de espalda y puede llevar tres o cuatro botones.

Chaleco de cazaChaleco de caza.

Este chaleco es una prenda que no se observa normalmente por la calle, y aunque no es una pieza que se parezca mucho a las anteriores, no quisiera pasar sin comentarla ya que, precisamente hace unos meses, un cliente se acercó por la sastrería interesado en hacerse uno y me dio la oportunidad de presentarlo en este post.

Esta prenda es más larga de lo habitual, casi como una americana,  y este cliente en particular lo quería entallado y con unas sisas muy amplias. Los botones escogidos son de asta y para los bolsillos de pecho, dudaba entre bolsillos de parche con fuelle o carteras. Finalmente eligió carteras y el resultado del trabajo fue el que podéis apreciar en la imagen. Una pieza elegante que el cliente luce con un pañuelo en el pecho.

Como he comentado al principio del artículo, puede que el chaleco sea una pieza  que se utiliza de manera puntual, pero de hacerlo es una prenda que denota estilo y usarlo es siempre una decisión acertada.

Confío que este artículo  les haya animado a incorporar esta pieza en sus armarios. ¡Les espero en el siguiente artículo!