traje a medida

Traje bespoke de Porter & Harding

Hoy os mostraremos una pequeña parte del proceso de un traje bespoke. Además tendremos la suerte de compartir un espacio de preguntas con Iñigo Olaizola el autor del blog Classic Details.

primera prueba pantalónTenemos ante nosotros un traje bespoke de tres piezas, el tejido elegido es una lana 100% del Glenroyal de Porter&Harding de 435 g. En la primera prueba tenemos el tejido y la estructura interna que consta de una entretela entretiempo, plastrón y guatina. Además el pantalón lo hemos puesto de prueba, por lo que en su totalidad va hilvanado.  Sin olvidar el proceso del reentrado del cual hablaremos en profundidad más adelante.

primera prueba traje

En el caso que nos ocupa, la primera prueba de un traje bespoke es de una importancia primordial. Fijar el punto de aplomo de delantero y espalda, ancho de los costados y  los largos de chaqueta y manga.

El resto de detalles, bolsillos, tamaño de solapas o forma de caídas y  mangas se desarrollan en el afinado. Se ven más concretamente en la segunda y tercera prueba.

primera prueba bespoke

Encuentro con Iñigo:

Lucía: ¿Qué significa para ti la sastrería?
Iñigo: La sastrería para mí es un oficio maravilloso no suficientemente reconocido ni ponderado. A mí me permite poner de manifiesto mi personalidad. Las prendas que visto son producto de mi imaginación, reflejan mi manera de ser.

L: ¿Qué buscas en un traje a medida y en un sastre?
Tejido BespokeI: En un traje busco una pieza elaborada expresamente para mí, que me encaje y se adapte a las peculiaridades de mi fisonomía y saque partido a mis virtudes y corrija los defectos, en la medida de lo posible. En el sastre pretendo encontrar un cómplice que me ayude a desarrollar mi creatividad y que con su experiencia me proponga las soluciones técnicas y
estéticas que mejor se adapten a cada proyecto en función del uso que le vaya a dar.

L: ¿En qué piensas a la hora de elegir los tejidos para tus trajes bespoke?
I: Lo primero en la temporada para la que va destinado y lo segundo en que me guste. Estoy dispuesto a asumir que un tejido sea menos versátil si es algo que me atrae estéticamente. Afortunadamente tener suficientes trajes me permite elegir en función del gusto y no de la necesidad.

L: ¿Qué consejo le darías a una persona que no está muy inmersa en el mundo de la sastrería pero quisiera empezar?
I: Claramente que se fije unos objetivos a medio plazo. Un armario no se hace en un día. Ni teniendo un presupuesto ilimitado ya que los gusto evolucionan y necesitas tiempo para conocer lo que te gusta y te conviene. También es importante el uso que se va a dar a cada prenda en función del trabajo de cada uno. En líneas generales comenzar por un blazer que haga fondo de armario, unos pantalones básicos en franela gris o una sarga en beige. Seguir por un traje de dos o tres piezas en azul o gris con tejidos no muy complejos y de ahí en adelante ir disfrutando con cada prenda.

 

Chaleco de caza

El chaleco de caza: un chaleco muy especial

Una de las cosas que se dicen de las sastrerías y los sastres es que carecen de imaginación, ya que siempre se termina haciendo las mismas cosas, el 2 x 4. Esta es una afirmación que no sólo no comparto en absoluto, sino que además me produce un profundo malestar.

El post que les traigo hoy trata de una pieza que rompe con todos los esquemas. Una prenda especial, un tejido especial y un cliente especial y con mucho estilo e imaginación.

Cuando en repetidas ocasiones me preguntan “¿qué es lo que haces?” o “¿qué es lo que hace la sastrería?”, siempre respondo con la misma soltura: “Hacemos lo que usted pida, lo que quiera, necesite e imagine”

Eso es la sastrería: trasladar lo que el cliente está imaginando a una tela y que le guste.

caleco de caza muy especialHace unos días nos visitó un cliente que posiblemente sea una de las personas más elegantes que conozco. Cuando veo entrar a esta persona por la puerta de la Sastrería Serna sé que va a pedir algo especial y esto es siempre un estímulo añadido a mi trabajo. Porque deja de ser un “trabajo que hay que hacer” para convertirse en un proceso en el que el sastre coge la aguja y el tejido como si de un pincel y lienzo se tratara para empezar a crear . Eso es para mí gran parte de la sastrería.

Este caballero nos comentó que quería un chaleco diferente y elegante, algo  especial. Nos pidió que a su vez, fuese cómodo y que a la hora de practicar el deporte de caza, le permitiera usarlo con una camisa, jersey y, por último, el chaleco. Traducido a nuestro idioma, lo que necesitaba este hombre era una tela con cuerpo, más o menos pesada, que con temperaturas más frescas le abrigara pero sin resultar tan pesado como para incomodarle.

Hace unos meses le hicimos otro chaleco de caza distinto, con cuello Nerhu, del cual ya les hablé en el post que dedicamos expresamente a los diferentes tipos de los chalecos. En esta ocasión, volvió con la tela que le sobró en esta ocasión para hacerse uno más, y además quería otro chaleco pero con otra tela. La única diferencia entre uno y otro es que los bolsillos de pecho son diferentes. Aunque las fotografías muestran imágenes de los dos, nos centraremos solo en uno de ellos.

Un chaleco muy especial

Tela chaleco de cazaEn este caso hemos confiado en un especialista en este tipo de tejidos, con el que ya hemos trabajado, con cuerpo, lana 100%, áspera pero agradable. y con un muestrario más que amplio y colorido. Este fabricante, es poco conocido en nuestras tierras. Se trata de W.Bill, una casa que ha sido adquirida hace unos meses por la Harrisons Ltd.

Para el tipo de chaleco que queríamos hacer necesitábamos algo con dibujo, un cuadro ventana como mínimo, para darle ese toque que buscábamos. Finalmente el elegido fue un tejido con un tono verde suave, con unos cuadros formados por dos lineas llamativas en un tono rojizo y dos lineas mas finas de color negro, atravesado por una linea amarilla y cada dos de estas líneas una negra más tenue. Un tejido espectacular, incluso para una chaqueta o un traje de un carácter británico.

chaleco de caza especialEl chaleco de caza no es un chaleco cualquiera, ya que como se puede apreciar es más largo de lo habitual, casi como una chaqueta. Pero en este caso, el delantero va partido en tres piezas y, a su vez, la espalda lleva un vaciado en los costados (simulando el vaciado del chaqué).

El centro de la espalda lleva también un fuelle de tres centímetros hasta el talle, donde muere y queda tapado por un ceñidor de con dos ojales y botones de asta que nacen de cada costadillo. Para completarlo, la parte superior está compuesta por un canesú sin costuras.

La particularidad de este chaleco reside en  hacer casar todas estas lineas con todas las costuras. Si tejido hubiese sido liso sería más fácil de hacer pero por el contrario habría perdido toda la gracia que finalmente tiene. En esta imagen podemos hacer una comparativa de como queda un chaleco cuando todos los cuadros y los elementos del diseño del tejido casan y como quedaría el chaleco si no se hiciese este juego.

Todas las costuras están cargadas, ya que la prenda tiene una finalidad deportiva. El picado va a mano, a medio centímetro, el cual hemos preferido no hacerlo excesivamente pronunciado, ya que de hacerlo así, quizás estaría demasiado sobrecargado.

Para los bolsillos, el cliente quería una mezcla entre cartera y parche. Si os fijáis, los cortes del delantero están hechos expresamente para el bolsillo. Se aprovecha para simular una cartera con tapa, compuesta por una vista insertada en la pieza inferior de las dos piezas del delantero a casar, y esta a su vez sobrepuesto en la siguiente pieza superior del delantero.


Finalmente, hemos puesto cuatro ojales de seda en el delantero, con botones de asta, como comentábamos anteriormente.

Personalmente, me parece una pieza muy deportiva y característica. Sin duda, el dueño de este chaleco es una persona con mucho gusto y estilo, y desde mi punto de vista, es el cazador mas elegante. Estoy deseando verle entrar otra vez por la puerta de la Sastrería Serna.

Y a Uds., también les espero en el siguiente artículo.

Chaqué a medida

El chaqué: Cómo y cuándo vestirlo y prendas que lo componen

Ya ha terminado para la mayor parte de nosotros estos días en los que hemos podido disfrutar de unos días de descanso en familia recargando las pilar para la siguiente temporada.

Para el primer post de la temporada, he decidido empezar como terminé la anterior, con una de las piezas más elegantes de la sastrería: el chaqué.

Aún nos quedan unos días de sol y en los próximos días, semanas y meses, tendremos la oportunidad de acudir a una ceremonia de enlace, o por el contrario, un acto oficial en el cual sea necesaria la utilización de esta prenda. El chaqué es una pieza, a día de hoy, muy difuminada por el paso de los años y las modas.

¿Cómo debe de ser nuestro atuendo para una ceremonia de enlace? Todo dependerá de que lugar ocupemos en ella. No tendría sentido ir de chaqué, siendo un invitado más, cuando el novio no decide utilizarlo. En una boda los protagonistas son precisamente los novios y siempre debemos ir acorde para la ocasión.

En el caso de un acto oficial, la elección está muy clara. El chaqué debe de componerse de levita negra, chaleco negro con vivo blanco y el clásico y característico pantalón gris con rayas negras.  Mas adelante, entraremos en detalle de cómo deben de ser estas tres piezas, o como se configuran.

En el caso de ser un enlace, podríamos apostar sin equivocarnos por este modelo clásico de chaqué comentado en el párrafo anterior. Es el que se debe usar también en el caso de que la ceremonia a la que acudamos sea de tarde/noche o en ausencia de sol. Si por el contrario, el enlace es de día, es decir 11 ó 12 de la mañana, se podría optar también por el color gris.

En muchas ocasiones, olvidamos la utilidad que le daremos a las prendas y elegimos y compramos en función de los cánones que la moda nos impone en ese momento, lo que conlleva el riesgo de convertir a la prenda en un producto inminentemente caduco si este es demasiado moderno.

Mi consejo, para mis clientes que vienen a hacerse un chaqué para su propia boda, es siempre el mismo:
En primer lugar, la moda es pasajera. Lo que hoy nos parece súper elegante quizás para la siguiente temporada no lo es tanto.

En segundo lugar, ¿qué es lo que queremos? ¿Queremos un chaqué para un solo día, como puede ser el día que uno se casa, o por el contrario, nos gustaría un chaqué para poder utilizarlo durante un largo tiempo siempre que se nos presente la ocasión?

Pongámonos por un momento en que nos hemos hecho un chaqué de un cuadro de gales azul para el día de nuestra boda. Seguro que el resultado es transgresor y el día que nos casamos, mucha gente nos felicitará por tal elección (independientemente del protocolo). Pero un mes después se casa nuestro mejor amigo y decidimos ir con el mismo chaquet, ¿podría ser que los asistentes a la boda nos confundan con el novio?

En el último año, hemos realizado muchos chaqués, y muy variados, desde el negro, el gris marengo, el gris medio, claro, pasando por el cuadro de gales azul, azul liso, con espiga… Y es que posibilidades hay tantas como uno pueda imaginar pero, ¿cuál será la opción más elegante?, ¿y la más útil?

La levita: Color y tejido

chaqué de hombre a medidaEn el caso de elegir la opción más clásica, el modelo negro, mi recomendación en cuanto al tejido pasaría siempre por la alpaca o el mohair y en este caso hemos elegido un tejido británico.

Este es un tejido fresco con una gran caída. Tiene la propiedad que por mucho tiempo que pase, esta prenda estará siempre en nuestro armario como el primer día ya que esta alpaca tiene la particularidad de ser una tela con mucho nervio y que arruga poco en comparación a otras opciones. Con unos cuidados mínimos y un planchado para la siguiente ocasión, en el caso de que haya pasado mucho tiempo desde el último uso, volverá a estar como nueva.

En el caso de elegir un color gris medio, o claro, mi elección sería una lana de unos 260 gr. como máximo,  de dos cabos muy torsionados para que arrugue lo menos posible. En este caso hemos elegido un tejido de Holland & Sherry.

Las partes de una levita

Levita de hombreLa levita es una pieza muy distinta a un traje en lo que se refiere al corte y a la construcción en sí.

Partimos de que el propio delantero se divide en dos zonas, la parte del pecho que ocupa desde las solapas hasta el costado, y el faldón, que llega desde un poco por debajo del talle hasta el bajo. En la parte horizontal llega hasta la unión con la costura del faldoncillo de la espalda. 

La espalda también es diferente. Se compone de una pieza principal que va desde el escote hasta el bajo y de otra pieza que es el costadillo. Esta pieza es independiente y se produce por el vaciado que se hace en la espalda, de unos tres centímetros, en disminución hasta más o menos la mitad de la altura de la sisa. Se convierte en una costura en la línea de construcción de la profundidad de sisa y siendo así hasta el final de la costura, donde se junta con la manga

Como curiosidad hay que decir que esta costura de la espalda debe de coincidir con la costura de la manga.

Confección chaqué a medidaEl talle de la levita tampoco es el mismo que el de un traje. Es preferible que sea ligeramente más elevado, ya que de esta forma, junto al vaciado de la espalda y del delantero, es más profundo de lo común  pues tiene la función perfilar la figura.

El faldón es simple y solo tiene una pinza, que será más o menos ancha dependiendo de lo corpulenta que sea la persona vestir, o si tiene más o menos pronunciada la cadera. Esta pinza, de unos ocho centímetros, tiene que coincidir por obligación con la costura que va a morir en el faldón y que nace justo debajo de la sisa.

El método de trabajo del delantero de la levita es parecido al de una chaqueta. Tiene su entretela interior de la misma forma y material (es decir, la tela, la entretela, el plastrón, la boatina y el picado de la unión entre estas tres partes a mano, o a máquina, dependiendo de lo armado que pida el cliente el pecho).

La diferencia es que la entretela no ocupa todo el delantero y, dependiendo de la sastrería en la que se realice esta pieza, muere en la misma costura que el faldón, dejándolo libre, o por el contrario, continua por debajo, con una distancia prudencial, de tal forma que ayuda al delantero y al propio faldón a girar sobre la anatomía de la persona que lo porta ya que, como siempre digo, no somos planos y las prendas que vestimos nos tiene que acompañar a nuestro cuerpo y movimiento.

Además de esto último, también es cierto, que le da al faldón más cuerpo y una mejor caída y adaptación a la tela que se esté trabajando.

Chaqué vista delanteroEn Sastrería Serna, siempre apostamos por este último método de trabajo. No trabajando en plano sino trabajando las formas  de la anatomía y girando el delantero. No es muy estético cuando uno ve un chaqué desabotonado, que los delanteros se dirijan al frente directamente  en vez de continuar el giro del mismo antes de separarse.

Los delanteros son exactamente iguales, lo único que les diferencia es que uno, el izquierdo, tiene un bolsillo de pecho, un ojal en la solapa, y otro en el cruce. Y el otro delantero tiene el botón para abotonar con el ojal contrarío.  Pero la forma es totalmente simétrica, igual.

Por ello, yo pongo un botón gemelo, es decir, un botón en el derecho y en el revés del delantero de tal forma que la persona que lo porte puede usarlo de forma simple, o como un gemelo de la camisa.  Así, esas dos líneas simétricas, que es el canto del delantero, dan la sensación de unirse para después separarse nuevamente.

mosca-o-canutillo-de-un-pantalon-a-medida-300x225Con respecto al faldoncillo de la espalda hay que comentar que, justo unos cuatro centímetros del punto donde nace, o un poco más, se invierten el sentido de la tela. Gracias a un piquete en la costura (un corte) que recorre el centro de la espalda por el lado derecho pase al lado izquierdo, cumpliendo la función de cruce, es decir, que no se llega a apreciar espacio entre los dos faldoncillos. La del lado derecho, pasa al lado izquierdo y, en este caso,  se hace un canutillo (o mosca) de unos 3 centímetros de largo  que cruza al lado contrario, y de ahí baja en línea recta hasta el bajo.

Uno de los defectos más comunes que se ven en los chaqués es que este cruce, o bien es demasiado extenso, o por el contrario es muy corto, produciendo una abertura en V en la zona baja de la espalda dejando ver este espacio. Estéticamente afea mucho la prenda y pone de manifiesto un claro defecto de construcción que puede subsanarse no obstante mediante un sencillo arreglo:

errores-chaque-hombre-300x225–  En el caso de exceso de cruce, soltaremos un poco el canutillo, y por el contrario si es por falta de cruce, recogeremos más tela.

–  Si está abertura en V es excesiva, deberemos desmontar el faldón a la altura del talle por la costura que une delantero y faldón.  Como decíamos en el caso de exceso de cruce recogeremos tela en este punto, o por lo contrario daremos más tela usando el sobrante de tejido en la costura que debe dejarse siempre por precaución. 

El chaqué también lleva dos botones en la espalda que son del mismo tamaño que los que lleva el delantero y están situados justo en el punto donde se unen el faldón y faldoncillo, a la altura de la mosca o canutillo que antes hemos comentado.

El Chaleco: el color y la forma

Chaleco de novioEl chaleco para esta prenda, de color negro como hemos comentado antes, tiene que ser del mismo color que la levita y de una fila, es decir una hilera de botones. El vivo, de piqué, nace en el escote y termina muriendo en el cruce con el esternón, y el vivo del delantero contrario y los bolsillos también serán de vivo.

Si en por el contrario, hemos optado por el color gris, este chaleco debería ser del mismo color gris, pero, en este caso,  puede ser un chaleco de dos filas o cruzado (el cual creo que será la mejor opción).

Por último, como dato de protocolo, las dos únicas personas que pueden acudir a un enlace con un chaleco de un color distinto a la levita son el novio y el padrino.

Ya sé que en la actualidad esto es raro y que la mayor parte de los invitados son los que llevan el color del chaleco de un color distinto a la levita, pero lo cierto es que esto se debe en sí al protagonismo indiscutible de los principales partícipes del enlace, del mismo modo que a ninguna dama se le ocurriría ir de color blanco a una boda debido al protagonismo que debe tener toda novia el día de su boda. En el color del chaleco del novio y del padrino ocurre lo mismo.

Ellos pueden elegir el color y forma que prefieran, siendo el más común en la actualidad el color beige, y posteriormente el gris medio o claro. Aunque pueden ser del color que la imaginación quiera darnos.

Pantalón de chaquéEl Pantalón

En el caso de optar por el chaquet de color gris, el pantalón debería de ser del mismo color y tejido.

Si, por el contrario, se opta por la opción de levita negra hay una infinita variedad de pantalones y materiales a elegir.

En sastrería Serna, aconsejamos elegir un color gris con una raya negra que no sea muy estrecha y marcada, pues ayuda a estilizar y disimular los defectos que podamos tener ya que la raya puede hacer que una persona fuerte, parezca más gordita, o que una persona bajita lo pueda parecer más aún.

Este pantalón, como ya expliqué en el post que hicimos expreso para los chalecos, es alto de caja con el fin de que, al ponerlo, éste sea más bien corto de tal forma que alargue la figura y la estilice. Por ello, está prohibido el uso del cinturón y no  tiene ningún sentido poner cavillos para el cinturón en la pretina, como se ve en algunas ocasiones.

En esta pieza lo mejor es el uso del tirante ya que es la única forma de mantener el pantalón a su altura, en el mismo sitio, durante tantas horas.

En la actualidad, muchas tiendas que venden “sastrería” industrial colocan unas trabillas laterales o traseras  para no tener que poner tirantes.

Les explico: el hecho de poner una trabilla al pantalón le da un aire más sport que en esta prenda de etiqueta no tiene mucho sentido. En segundo lugar, a todos nos ha ocurrido que, cuando usamos un cinturón, el pantalón se nos termina cayendo y estamos continuamente subiéndolo. Las trabillas laterales intentan imitar la función de un cinturón, es decir, si se nos cae el pantalón tiramos de ellas y estrechamos la cintura para que apriete un poco más.

Pues bien, cuando tiramos de las trabillas o apretamos el cinturón lo que estamos haciendo es que el pantalón busque su sitio, y ¿dónde está? en la zona que tenga la misma cintura que le estoy poniendo al estrechar con las trabillas o el cinturón, es decir, más abajo, y terminará bajándose más aún.

Esto lo que hace es deformar el pantalón y que se nos vea la camisa por debajo del chaleco, lo cual está a una distancia considerable de la elegancia.

Lo que quiero concluir con esta explicación es que la mejor y más cómoda opción es el uso de tirantes.

Este pantalón siempre debe llevar pliegues en el delantero, bien sea uno o dos. Y por supuesto, jamás llevará vueltas en los bajos ya que, recordemos, esta es una prenda de etiqueta.

Vamos a ir dando por concluido este post aunque del chaqué se ha hablado mucho e incluso es un tema que da para varias partes más así que lo retomaremos de nuevo en un futuro. Podríamos entrar en el tema de la confección, de los cantos… pero, si me lo permitís, lo dejaremos, como digo, para más adelante.

Espero que las vacaciones les hayan servido para recargar pilas, porque aún queda mucho por trabajar y esta nueva temporada vendrá repleta de cambios, algunos muy importantes en especial para la Sastrería Serna.

Les espero en el siguiente post.

Chaleco cruzado a medida

El Chaleco: Origen, tipos y consejos

Estimados lectores,

En este segundo artículo lo dedicaremos a una pieza que, aunque no se encuentra en su pleno apogeo, el uso del mismo demuestra un gran aprecio por la elegancia. Esta prenda es el chaleco.

Según la R.A.E. el chaleco es una prenda de vestir sin mangas, que cubre el tronco hasta la cintura.

ORIGEN DEL CHALECO

De origen persa, su uso se hizo universal gracias a Carlos II de Inglaterra, quién,  tras un viaje por Persia, incorporó el chaleco a la vestimenta más formal de la corte.

Esta pieza ha variado tanto en sus formas, como en sus nombres. Su denominación procede del turco Yelek, pero a Europa llegó como Yalíka. Posteriormente derivó al italiano Giulecco hasta llegar a su nombre actual.

Del mismo modo ha ido variando en sus formas y materiales, ya que en sus inicios era una prenda que disponía de mangas e incluso su largo era hasta las rodillas y los tejidos con los que se realizaban eran mucho más bastos.

Poco a poco fue evolucionando con la intención de que no abultase mucho y ganar en comodidad. Así perdió las mangas, se fue acortando y  entallando hasta llegar a tener el aspecto actual a finales del siglo XVIII.

Chaleco cruzadoUna vez hecho el recorrido histórico, y antes de seguir profundizando, aclararé que el buen resultado del chaleco depende en gran parte del pantalón. Para lucir un elegante chaleco es totalmente necesario que el pantalón tenga una altura de caja algo superior a lo habitual, para así poder hacer un chaleco corto. De esta manera, se consigue estilizar y alargar la figura de la persona que lo viste.

En el fatídico caso en el que un chaleco sea corto y a su vez la caja del pantalón también lo sea, lo que sucederá es que la camisa asomará en el hueco que queda entre las dos piezas, dando a entender un gran desconocimiento a la hora de vestir. Este es un ejemplo que, desgraciadamente, podemos ver en numerosas ocasiones por televisión.

Otro apunte que hay que tener en cuenta a la hora de vestir esta pieza es que el cinturón sobra en este conjunto. De usarlo ocurren las siguientes cosas:

· La hebilla del cinturón provocará un bulto nada estético justo debajo del chaleco.

· Un pantalón que se sostiene con un cinturón, tiende por lógica a ir descendiendo de la altura original debido a los movimientos que se van realizando a lo largo del día, por lo que sucederá lo que he comentado anteriormente, que se podrá ver la camisa por debajo del chaleco.

Por este motivo, yo aconsejo siempre, pero sobre todo en caso de vestir un chaleco, el uso de los tirantes.

VARIEDADES DE CHALECOS

Actualmente existen distintas variedades de chalecos. A continuación, expongo una pequeña muestra que hemos realizado recientemente en la Sastrería Serna:

Chaleco de una filaEl chaleco de una fila. 

Este es el chaleco más común, aunque también es, a su vez, el más formal donde los haya. Se dice “de una fila” porque posee una hilera de botones. Dependiendo de la altura a la que lo hagamos tendrá más o menos, en nuestro caso nosotros apostamos normalmente por cinco botones, ya que la línea de la caída es desde el esternón.

En la versión del traje de tres piezas, este chaleco posee, normalmente, cuatro carteras que son como el bolsillo de pecho de una americana. Las dos del bajo, un poco por encima  del talle, con una inclinación hacia delante, y las otras dos a la altura del pecho, son un poco más estrechas y cortas que las anteriores.

En la versión del chaquet, el chaleco tiene unas pocas variantes. En primer lugar se eliminan las carteras y pasan a llevar tan solo dos bolsillos de vivos, situados en el mismo lugar que las carteras grandes de la versión anterior. Y la otra variante de este modelo es el vivo de piqué blanco que lleva por toda la caída, hasta el pecho y que termina cruzándose con el vivo del otro delantero.

Este modelo, en caso de ser testigo, siempre será negro según dicta el protocolo, ya que se está dando fe del acto que concierne.

Los únicos que tienen la libertad de elegir entre una infinidad de colores son los novios o los padrinos. Personalmente, suelo apostar por un tono beige, puesto que permite numerosas opciones de combinación con la corbata a la vez que le proporciona mucha viveza al conjunto.  En este caso, también llevará dos vivos en los bolsillos al ser una prenda de etiqueta pero no llevará el vivo de piqué en el pecho.

Traje con chaleco cruzadoEl chaleco cruzado. 

A mi parecer, el chaleco cruzado es el más elegante, aunque a su vez, le da al conjunto un aire desenfadado.

En el caso de esta fotografía, en la cual se puede ver un traje beige, la opción de un chaleco cruzado le da un aire más sport. Hemos elegido la opción de hacer los bolsillos de vivos, aunque en la mayoría de los casos, cuando es un traje, se suelen hacer como un bolsillo de pecho.

En el caso de un chaquet, a diferencia del chaleco de una fila y dependiendo de la fisionomía del cliente, el hecho de usar un chaleco cruzado elevaría un escalón la elegancia del conjunto.

El chaleco cruzado es una pieza que favorece, sobre todo, a las personas con una fisionomía delgada, ya que para una persona gruesa, el cuadrado de esta pieza,  haría que aparentase ser más gruesa.

Chaleco-fantasia-225x300Chaleco de fantasía. 

Este chaleco siempre acompaña al frac o al smoking. En el caso del smoking se tiene la opción de llevarlo o no. De optar por no llevarlo, su lugar lo ocuparía el fajín,  según si se quiere dar un aire más o menos formal al conjunto.

En el caso de elegir llevar chaleco con smoking, tendría que ser del mismo color, por el contrario, en el caso de ser un chaleco para un frac, éste sería realizado de piqué blanco, exceptuando algunos casos como puede ser por ejemplo, el frac oficial de la Real Academia de la Lengua, donde éste pasa a ser como en el smoking del mismo género que el frac.
Tiene la particularidad de carecer de espalda y puede llevar tres o cuatro botones.

Chaleco de cazaChaleco de caza.

Este chaleco es una prenda que no se observa normalmente por la calle, y aunque no es una pieza que se parezca mucho a las anteriores, no quisiera pasar sin comentarla ya que, precisamente hace unos meses, un cliente se acercó por la sastrería interesado en hacerse uno y me dio la oportunidad de presentarlo en este post.

Esta prenda es más larga de lo habitual, casi como una americana,  y este cliente en particular lo quería entallado y con unas sisas muy amplias. Los botones escogidos son de asta y para los bolsillos de pecho, dudaba entre bolsillos de parche con fuelle o carteras. Finalmente eligió carteras y el resultado del trabajo fue el que podéis apreciar en la imagen. Una pieza elegante que el cliente luce con un pañuelo en el pecho.

Como he comentado al principio del artículo, puede que el chaleco sea una pieza  que se utiliza de manera puntual, pero de hacerlo es una prenda que denota estilo y usarlo es siempre una decisión acertada.

Confío que este artículo  les haya animado a incorporar esta pieza en sus armarios. ¡Les espero en el siguiente artículo!