Como hacer una chaqueta: La primera prueba

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Estimados lectores:

Seguramente, muchos de ustedes serán asíduos clientes de algunas de las excelentes sastrerías que existen por nuestras tierras. Otros quizás sean clientes de distintas sastrerías de fuera de nuestras fronteras, e incluso muchos de ustedes, quizás simplemente leerán este artículo por la curiosidad, inquietud o incluso admiración por el arte de vestir.

Pero de lo que estoy seguro, es que la mayoría se preguntará cómo es el proceso de confección de los trajes, pantalones, chaquetas, abrigos…que uno se pone por la mañana y ve que le queda como si fuese una segunda piel.

Muchos de mis clientes, a lo largo de las distintas pruebas que  se realizan, en un momento dado me dicen: “Me asombra este oficio. Lo difícil que debe ser perfilar un cuerpo” Me resulta curioso que esto venga a veces por parte de un arquitecto, por ejemplo, ya que yo no sería capaz ni de realizar una sola línea en un plano arquitectónico.

Pues bien, eso es lo que intentaré explicar con este primer artículo. Espero poder hacerlo de una manera sencilla y didáctica.

CÓMO HACER UNA CHAQUETA. LA PRIMERA PRUEBA

Los pasos que lleva hacer una primera prueba no sirve de mucho para el cliente, ya que en realidad no se llega a ver nada. Sólo se trata de los delanteros hilvanados a una entretela y una manga hilvanada también. Pero en mi opinión, de esta primera prueba,  depende más del 50% de la americana, ya que de no estar bien reentrados, hilvanados y aplomados los delanteros, el final del trabajo puede ser catastrófico.

como hacer una chaquetaPara este artículo, he escogido dos chaquetas americanas de sport de dos clientes diferentes.

La primera americana es una blazer de color azul noche, mezcla de lana y cashmere, de Scabal, un género espléndido. En esta prenda, debido a que el cliente es un poco fuerte y tiene bastante vientre, hemos tenido que hacer una pinza especial, que se realiza alargando la pinza normal de pecho hasta llegar al bajo, vaciando más en proporción hasta llegar al bajo del delantero. Esta variación no lleva el corte típico donde  posteriormente irán cosidos los bolsillos.

La segunda americana, es una americana de cashmere 100%, un tejido divino al tacto, de un tono azulón, de Holland & Sherry. Este cliente, es un cliente bastante alto, y fuerte de pecho.

Las dos telas son sencillas de trabajar en general, pero hay que tener muchísimo cuidado a la hora de utilizar la plancha, ya que es muy sencillo que se terminen prestando.

PASO A PASO

En primer lugar, se abren las costuras del delantero, y después se da un punto de pelota para unir el corte donde van a ir cosidos posteriormente los vivos de los bolsillos.

Esto se puede hacer de distintas formas. Personalmente, la opción que menos me gusta es la entretela de pegar, Es una opción que, en mi opinión, hay que usarla lo menos posible y siempre con un punto de zigzag a máquina. Me decanto más por hacerlo con el punto de pelota pues así se ha hecho toda la vida y queda más natural.

EL REENTRADO DEL DELANTERO

Tras esto, llega el reentrado del delantero y partimos de la costura de pecho, dividiendo el reentrado en dos partes: el talle para abajo y el talle hacia arriba. Una cosa que no se nos puede pasar nunca bajo ningún concepto es que ésta pinza de la que estamos hablando siempre tiene que tener una pequeña curvatura hacia delante, jamás puede tener esa curvatura hacia la espalda, ya que de ser así, lo más seguro es que los cantos de los delanteros terminen estando voleados. Partiendo de la curvatura de esta pinza hacia delante empezaremos el reentrado con la plancha para así ir moldeando la forma.

 

Del talle iremos bajando por el delantero para luego ir hacia el costado y  terminar finalmente en el talle del costadillo, sin pasar de el.

Una vez hecha la parte de abajo del delantero, subiremos a la otra mitad, y nos detenemos en el punto donde termina la pinza del pecho, justo debajo del bolsillo de pecho. Este es un punto delicado, ya que a veces que se ven unos flojos en esta zona que estéticamente no quedan nada bien. Lo que hay hacer para que esto no pase es sumir este flojo a base de agua y plancha, hasta que no se aprecie nada. De ahí, nos pasamos a la sisa, donde se concentra bastante tela. Yo suelo recoger del mismo modo, ya que no conviene eliminarla por completo porque  aquí se concentrará la costura de la manga y la curvatura anatómica que poseemos todos, lo cual hace necesario que no quede muy justo de tela.

A groso modo este es el reentrado del delantero, solo nos queda poner un pequeño triángulo de entretela de pegar en el punto donde termina la pinza de pecho, con el fin de que este punto no se levante ni se doble cuando se plancha. De otro modo, este fallo llamaría la atención.

LA ELECCIÓN DE LA ENTRETELA

Ahora llega el momento de la entretela. Existen muchas clases de entretelas por eso yo utilizo dos modelos distintos con más o menos cuerpo en función del espesor de la tela.

Dependiendo de cómo lo pida el cliente, el pecho se refuerza más o menos, de tal forma que puede llevar una capa de plastón, de más o menos fuerza, y otra de muletón. A su vez puede estar picada a mano o a máquina de coser con un punto de zigzag ya esto último también influye a la hora de estar más o menos armado el pecho.

Una vez picado el pecho, llega el momento del vaciado de la pinza del mismo, en este caso lleva dos vaciados; el primero es uno de igual tamaño que el vaciado de la tela y otro que saldrá de la sisa.

Una vez cosidas las dos pinzas, llega el momento del reentrado de la entretela. En este paso, nos ayudaremos de una madera para mantener la forma del pecho, ya que como hemos comentado antes, hay que ir trabajando la curvatura anatómica que toda persona posee desde el principio de nuestro trabajo.

Aquí, lo que vamos a intentar es recoger la entretela moldeándola en la sisa al mismo tiempo que sacamos un poco de forma de pecho. Intentaremos que la pinza principal, al igual que en el delantero, tienda a curvar hacia los ojales, ya que de no ser así es posible que el delantero se nos quede voleado.

Aquí, lo que vamos a intentar es recoger la entretela moldeándola en la sisa al mismo tiempo que sacamos un poco de forma de pecho. Intentaremos que la pinza principal, al igual que en el delantero, tienda a curvar hacia los ojales, ya que de no ser así es posible que el delantero se nos quede voleado.

EL HILVANADO

Una vez terminado de planchar el delantero y las entretelas procederemos a hilvanar los delanteros a la entretela.

Éste es uno de los puntos donde más variedades existen. Algunos sastres tienden a hilvanar los delanteros, de arriba a abajo, otros los hilvanan de abajo para arriba. Personalmente, me gusta hilvanarlos empezando por el talle, y de ahí, continuamos para abajo, partiendo el delantero en dos partes.

A la hora de hilvanar, hay que tener mucho cuidado con la cantidad de tela que arrastramos. Tenemos que arrastrar simplemente los dedos y siempre tendiendo a arrastrar un poco de tela hacia el costado. En la parte baja daremos tres hilvanes.

Una vez hecho esto, damos la vuelta al delantero, para poder hilvanar el pecho. En este caso lo que haremos es arrastrar ligeramente tela hacia el interior del pecho, con la intención de que una vez esté la americana terminada, no quede tirante el pecho puesto que suele pasar que haya más entretela que tela.

En la zona de la solapa, me gusta poner una pequeña pieza de tela de bolsillo, con el fin de que la solapa tenga un poco de cuerpo.

Y, por último, lo que haremos es dar dos hilvanes en la caída. Con estos dos hilvanes lo que haremos es meter un poco de flojo, cuya función consiste en ayudar al delantero de la americana a girar sin que quede saliente. Este flojo dependerá del tipo de tela que estemos trabajando ya que unas admiten más cantidad que otras.

LAS SOLAPAS

Llegó en momento crítico del picado de las solapas, ¿se pican a mano?, ¿se pican a máquina?

Antiguamente, como todos pueden imaginar, se picaban a mano, incluso ahora existen casas que siguen haciéndolo así. Esta es una práctica que, en la mayoría de sastrerías, se ha extinguido,  principalmente porque requiere de muchísimo más tiempo que hacerlo a máquina.

En mi opinión, un buen picado a máquina, vigilando que no queden huecos entre filas de puntos a la vez que se pica trabajando la forma de la solapa en curva, da un resultado perfecto y muy natural, tal y como puede apreciarse en la imagen.

PLANCHAR Y MONTAR

Tras este punto del picado llega el momento de planchar el delantero. Este lo haremos del mismo modo que hemos planchado la entretela, ayudándonos de la madera para, finalmente, dar un repaso de plancha por el derecho.

Ya solo queda el montar la prueba, esto es juntar espalda, delanteros y una manga, la derecha. Y por último y más importante llamar al cliente.

Espero que les haya resultado interesante todo el trabajo que conlleva solamente el proceso de una primera prueba. Aunque no suele apreciarse en un primer momento, este paso previo es el cimiento del que dependerá buena parte del éxito de la americana..

Si quieren ver mejor cómo se lleva a cabo una primera prueba, no se pierdan esta serie de vídeos que he colgado en nuestro canal de Youtube.

¡Solo queda decirles que les espero en el siguiente artículo!

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Posted on: 14 diciembre, 2013, by : Agustín García Montero

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